redacción del TFM

Redactar un trabajo académico es una tarea difícil. Un autor debe comprender no solo lo que escribe, sino quiénes son sus posibles lectores y cómo hacerles llegar de manera clara la información.

En general, la escritura no es un proceso lineal. Más bien es cíclico, con un resultado final que es producto de sucesivos refinamientos sobre los borradores iniciales. Puesto que el texto de un TFM puede ser largo, es necesario en la mayoría de los casos, antes de lanzarse a redactar, pensar con cuidado en la estructura y organización generales del documento. Los supervisores (con mayor experiencia como autores de distintos trabajos) pueden ofrecer consejos útiles a este respecto, además de servir como primeros lectores del borrador y ayudar a corregir cuestiones de redacción o de expresión.